miércoles, 14 de mayo de 2008

Con Sabina me acuesto

Como reiría Sabina si me viera buceando al ras del suelo como un pez de ciudad, esperando que vuelvan los dragones a quemarme los labios.

Yo encontré la 69 punto G, pero la tuve que dejar.
Ya no vivo en la calle melancolía pero a veces vienen a arañarme los ojos un recuerdo olvidado que se resiste a volar.

Por qué insiste el fantasma de la fotografía que boté en atormentar mis momentos de paz?

Yo no tardare 19 días y 500 noches en olvidarlo, solo que a veces a mí también se me olvida que lo olvidé. Algún día dejaré este boulevard tan lleno de sueños rotos, pronto se extinguirá el sabor de esa manzana.

Tengo una receta de 1000 pastillas para no soñar, que debo tomar después de cada suspiro que no este destinado para el que me acompaña en este cuento gris, para ese amor civilizado.

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