Si la realidad no pesara tanto podría colgarla del techo para iluminar mi habitación y escondería debajo de la cama las últimas creaciones de mi fantasía; pero ¿dónde metería todas estas ilusiones? En el ropero ya casi no hay espacio, saldrían por las rendijas, y seguramente rebasarían mis cajones. Imposible juntarlas con las decepciones, se mancharían con ceniza verde. Será preciso planchar cada ilusión y doblarla con cuidado para evitar ajar los bordes, y meterlas en cajas de zapatos, necesitare miles de cajas de zapatos , si es que hacemos la cuenta de que pueden entrar en promedio unas diez ilusiones bien dobladas en una caja, sin embargo las más grandes (recuerdo haber visto unas nueve del tamaño de un gato) las guardare en otro tipo de cajas con más espacio , habrá que taparlas bien para que no entren las mariposas.
1 comentario:
Probaste a encender la fantasía en tu mesilla de noche?
Alumbra a ratos pero si la miras fijamente nunca te ciega.
Alumbra tanto en los dias más oscuros como en las noches más deslumbrantes y tiene el hipnótico poder de atraer a las curiosas ilusiones que se escapan de las cajas y revolotean por la habitación intentando escapar de de prejuicios, agobios y altos y fuertes egocentrismos que intentan atraparlas y aplastarlas ;)
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